Vivienda unifamiliar en Razo, A Coruña, sobre una parcela con vistas privilegiadas al mar inmersa en un conjunto de casas tradicionales. El proyecto parte de una doble motivacion: camuflar las vistas hacia las construcciones vecinas y, a la vez, dar ejemplo de las posibilidades actuales de la edificacion.
La casa nace de conceptos vinculados al oficio de su cliente —explosion y desintegracion—, que ordenan tanto la volumetria como la fachada. El programa incorpora una pieza singular: una caja de 7x7x7 metros destinada a ensayos.
El cerramiento cumple tres funciones a traves de tres materiales: la pizarra tapa y camufla, vinculando la casa con la tradicion constructiva gallega; el cristal deja ver, seleccionando las vistas hacia el mar; y el acero pulido refleja, como contrapunto moderno. El edificio se plantea como un ente cerrado en la zona de influencia de las edificaciones colindantes y abierto hacia las vistas.